La neurotecnología ya puede ofrecer nuevas formas de estudiar el cerebro, pero su llegada a la consulta plantea una exigencia decisiva: demostrar que resulta útil para las necesidades clínicas y que ayuda a los profesionales a tomar mejores decisiones. Esa fue una de las principales conclusiones del primer congreso de neurotecnología entre viñedos, celebrado el 31 de octubre en las bodegas Beronia, en La Rioja.
El encuentro reunió a medio centenar de profesionales y expertos en neurociencia, neurología y neuropsicología. Organizada por el equipo de NeuronUP, la jornada recorrió temas que iban desde la evolución del cerebro humano hasta la evaluación digital, la inteligencia artificial, el análisis de datos y las interfaces con el sistema nervioso.
La conversación puso sobre la mesa una brecha que atraviesa el desarrollo del sector: la capacidad para obtener información sobre el cerebro avanza más rápido que su incorporación efectiva a la práctica clínica. El reto, por tanto, no consiste únicamente en crear nuevas herramientas. También implica comprobar su validez, seguridad, utilidad clínica y facilidad de uso antes de que puedan integrarse en el trabajo cotidiano de los especialistas.

Del potencial tecnológico a la utilidad clínica
La jornada planteó que una tecnología puede abrir posibilidades de investigación y, al mismo tiempo, necesitar un recorrido antes de convertirse en una herramienta adecuada para la consulta. Para reducir esa distancia, las intervenciones destacaron cuatro condiciones: validación, seguridad, utilidad clínica y facilidad de uso.
La cuestión importa porque el objetivo señalado por los participantes no es incorporar tecnología por sí misma. Su valor depende de que responda a necesidades clínicas reales y aporte información que ayude al profesional. En ese planteamiento, el especialista conserva un papel central: la tecnología debe ampliar sus capacidades, no desplazarlo.
David Ezpeleta, neurólogo y responsable del Área de Neurotecnología e Inteligencia Artificial de la Sociedad Española de Neurología, presentó proyectos que la SEN impulsa para acercar tecnología y neurología. Su intervención abordó precisamente la distancia entre las soluciones que muestran potencial en investigación y aquellas que llegan a incorporarse a la consulta.
También participaron Emiliano Bruner, paleoneurólogo, y Marcos Ríos-Lago, catedrático de la UNED y responsable de NeuronUP Evaluación. Sus intervenciones enlazaron cuestiones distintas, desde la evolución cerebral hasta las aplicaciones de la tecnología en la evaluación neuropsicológica. El encuentro contó además con representantes institucionales y profesionales vinculados al ecosistema sanitario, científico y empresarial de La Rioja.
Qué información añade la evaluación neuropsicológica digital
Uno de los ejemplos concretos abordados fue la digitalización de la evaluación neuropsicológica. Según lo expuesto por Ríos-Lago, este formato permite automatizar parte de la administración y corrección de las pruebas e incorporar información como los tiempos de reacción, la variabilidad del rendimiento y la consistencia de las respuestas.
Estos elementos amplían el conjunto de datos disponibles para comprender el perfil cognitivo de un paciente. Los tiempos de reacción, la variabilidad del rendimiento y la consistencia de las respuestas son dimensiones que la evaluación digital puede incorporar, mientras que la automatización puede reducir parte de las tareas operativas asociadas a la administración y corrección.
La distinción es importante: disponer de más información no equivale a reemplazar la interpretación clínica. La conclusión compartida durante la jornada fue que el propósito de la tecnología es facilitar el trabajo del profesional y aportar elementos que le ayuden a comprender mejor el perfil cognitivo y a tomar decisiones. La lectura de los resultados sigue enmarcada en la labor del especialista.

En palabras de Íñigo Fernández de Piérola, fundador y CEO de NeuronUP, “la tecnología solo tiene sentido cuando acompaña el trabajo de los profesionales, no cuando lo sustituye”. La frase sintetiza el enfoque que atravesó el encuentro: desarrollar recursos digitales tiene sentido cuando estos se integran con el conocimiento y la práctica de quienes atienden a los pacientes.
Una mirada que va de la evolución cerebral a la formación
La primera intervención, a cargo de Emiliano Bruner, abordó la evolución del precúneo, una región cerebral relacionada con procesos como la integración visoespacial, la memoria y la representación del propio cuerpo. Sus investigaciones apuntan a que buena parte de la organización anatómica de esta región se establece desde etapas muy tempranas del desarrollo.
La relación entre estructura cerebral y cognición continúa siendo una pregunta abierta, según lo expuesto en la jornada: los especialistas siguen explorando hasta qué punto las diferencias en la organización del cerebro se traducen en diferencias cognitivas entre personas. Ese punto de partida conectó la perspectiva evolutiva con las herramientas actuales para estudiar y evaluar el funcionamiento cognitivo.
El programa incluyó también una aproximación al funcionamiento cerebral desde la neuroenología, presentada por el doctor en Enología Juan Carlos Sancha, además de espacios de networking y grupos de discusión. Manuel Peiró, director de NeuronUP Academy, presentó el proyecto formativo de la compañía y anunció un convenio marco de colaboración con la Federación de Asociaciones de Neuropsicología de España (FANPSE), orientado a impulsar iniciativas de formación y actualización para profesionales de la neuropsicología.

NeuronUP, organizadora del congreso, es una plataforma digital española especializada en evaluación y estimulación cognitiva dirigida a profesionales de la salud. Con sede en Logroño y fundada en 2011, permite evaluar, rehabilitar y realizar seguimiento cognitivo desde una única herramienta. La compañía indica que tiene presencia en más de 75 países y en más de 3.500 centros.
La primera edición del encuentro nació con vocación de continuidad y con el propósito de reunir a investigadores, especialistas clínicos y profesionales vinculados al desarrollo tecnológico. Su debate dejó una premisa práctica para el avance de la neurotecnología: acercar innovación y consulta exige herramientas validadas, seguras, utilizables y capaces de respaldar, sin sustituir, el criterio profesional.
¡Síguenos en Telegram!