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Los servicios no especializados en salud mental, claves para mejorar el cribado de la depresión posparto

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La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta a un número significativo de mujeres tras el parto, y su detección precoz resulta fundamental para garantizar una atención adecuada. En este contexto, una investigación liderada por Cristina Naqui Xicota, docente del Departamento de Enfermería de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) y responsable del Área de Maternidad y Pediatría del Hospital de Granollers, centro adscrito a la Universidad, analiza cómo mejorar el cribado de esta afección desde servicios que no están especializados en salud mental, como las matronas o comadronas.

El estudio, que constituye la tesis doctoral de la investigadora, lleva por título «Mejoras en el cribado de los trastornos del estado de ánimo posparto: implicaciones para el manejo de las pacientes por parte de servicios no especializados en salud mental». La investigación aborda la detección de la depresión posparto desde dos perspectivas complementarias: por un lado, la adecuación de los ítems utilizados en los cuestionarios de cribado; por otro, la experiencia de los profesionales no especializados en salud mental que los emplean en su práctica clínica diaria.

El cuestionario como parte de un proceso más amplio

Uno de los principales mensajes que se desprenden del trabajo es que el cribado no debe reducirse a la simple administración de formularios estandarizados como el Edinburgh Postnatal Depression Scale (EPDS) o el Patient Health Questionnaire-9 (PHQ-9). Según la investigadora, aspectos como la relación terapéutica, el tiempo disponible, la continuidad de la atención, la formación profesional y las vías de derivación desempeñan un papel esencial en todo el proceso.

«Un cuestionario de cribado no es un diagnóstico», explica Naqui. «El cuestionario es sólo una parte del proceso. También importan la formación del profesional, el tiempo disponible, la relación de confianza con la mujer, la continuidad asistencial y disponer de recursos y circuitos de derivación claros. Detectar un posible debe ir acompañado de una respuesta asistencial adecuada», añade la responsable del Área de Maternidad y Pediatría del Hospital de Granollers.

Esta visión amplía el foco más allá de la herramienta en sí y sitúa la calidad del cribado en el contexto clínico y asistencial en el que se lleva a cabo. No se trata únicamente de qué se pregunta, sino también de cómo, cuándo y en qué condiciones se realiza esa pregunta. La formación del profesional que administra el cuestionario, el tiempo del que dispone para atender a la mujer y la existencia de circuitos claros de derivación a servicios especializados se revelan como elementos determinantes para que el cribado cumpla su función.

El papel de las matronas en la detección precoz

La investigación presta especial atención al papel de las matronas, profesionales no especializados en salud mental que acompañan a las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto, y que participan activamente en el cribado y la detección precoz de problemas de salud en este período. El segundo estudio de la tesis exploró precisamente las experiencias y percepciones de estas profesionales en relación con el cribado de la depresión posparto.

Los resultados muestran que, desde la perspectiva de las matronas participantes, elementos como la relación con la mujer, el tiempo disponible, la continuidad asistencial, la formación y los circuitos de derivación pueden condicionar cómo se desarrolla el proceso de cribado en la práctica clínica. Estos factores, lejos de ser secundarios, influyen de manera directa en la calidad de la detección y en la posterior atención que recibe la mujer.

«Las matronas acompañan a las mujeres durante el embarazo y el posparto y, en muchas ocasiones, disponen de información que va más allá del resultado de un cuestionario. Una puntuación aporta información relevante, pero debe interpretarse dentro de una valoración más amplia y del contexto de cada mujer. Esto no sustituye la evaluación de los profesionales especializados en salud mental, pero sitúa a la matrona en una posición relevante para identificar posibles señales de alerta y facilitar la derivación cuando sea necesaria», argumenta Naqui.

La matrona, por tanto, ocupa una posición privilegiada para detectar posibles señales de alerta, gracias al vínculo de confianza que establece con la mujer a lo largo de todo el proceso. Sin embargo, esa labor no puede desarrollarse de forma óptima sin los recursos necesarios ni sin una coordinación adecuada con los servicios especializados. La investigación subraya que la detección precoz debe ir acompañada de una respuesta asistencial proporcionada, lo que implica disponer de circuitos de derivación ágiles y efectivos.

Hacia un cribado más integral y contextualizado

Una de las principales conclusiones de la tesis es que el cribado de la depresión posparto debe entenderse como un proceso que va más allá de la administración de un cuestionario. «Mejorar el cribado implica mirar a la vez qué preguntamos y en qué contexto lo preguntamos», concluye Naqui. Esta afirmación resume la esencia del trabajo: la necesidad de integrar la perspectiva clínica y la asistencial para lograr una detección más eficaz y humana.

La depresión posparto, si no se detecta y trata adecuadamente, puede tener consecuencias significativas tanto para la madre como para el desarrollo del bebé y el entorno familiar. Por ello, mejorar los mecanismos de cribado desde los servicios no especializados en salud mental no solo beneficia a las mujeres, sino que también contribuye a optimizar los recursos del sistema sanitario y a garantizar una atención más coordinada.

El trabajo de Cristina Naqui Xicota pone de manifiesto que la mejora del cribado no depende únicamente de los instrumentos utilizados, sino también del contexto en el que se aplican. La formación de los profesionales, la disponibilidad de tiempo, la relación de confianza con la mujer, la continuidad asistencial y la existencia de recursos y circuitos de derivación claros son piezas clave para que la detección de la depresión posparto sea verdaderamente efectiva. En definitiva, la investigación aboga por un enfoque integral que tenga en cuenta tanto las herramientas como las condiciones en las que se emplean, situando a la mujer y sus circunstancias en el centro del proceso.


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